Capítulo 12

Abrir caminos hacia el progreso ilimitado del hombre,
será el mayor logro de la supermente

Queda poco, y mucho para decir. El lector comprendió que la Supermente no nació ahora, sino que es parte del "Manual de Instrucciones del Superhombre" que se encuentra encriptado en muchas partes:
- los libros y ciencias religiosas,
- las escuelas filosóficas,
- la piramidología, la alquimia, la tarotología, la astrología, Obviamente, la biblioteca de las bibliotecas: Los Registros Akáshicos. El lector se percató de que no podemos quedarnos en los límites científicos. Faltan aún cien, o tal vez, mil años para que la ciencia extienda su territorio lo suficiente como para descubrir este "Manual de Instrucciones del Superhombre". Nuestra sociedad pasará muchas crisis antes de que esto ocurra... por triste razón: nosotros los humanos somos tan burdos que necesitamos de mucho sufrimiento para despertarnos.

¿Podríamos evitar parte de este sufrimiento? Es uno de los temas que tengo por misión elucidar.

Intentaré mostrar un camino... pero habrá que leer un poco para seguirlo.

En el libro: "Cómo Aprender a Aprender", expliqué qué es el "Agregado Holo Memorial": este mecanismo holístico representa todos los esfuerzos que tiene que hacer nuestra mente para "automatizar" un conocimiento de cualquier tipo. Dije entonces que este mecanismo funciona igualmente para la bioenergía, la psicología, el espiritualismo y, en general, para todo lo que el ser humano aprende. Dije también en el libro: "Como Aprender a Enseñar" que las facultades mismas de automatización pueden ser automatizadas. Estos dos libros permitían tratar al ser humano como una computadora y vice versa... no para denigrar al hombre, -ni a la computadora, su espejo moderno- sino para hacer que las estructuras racionales se construyesen a gran velocidad. En ésta época donde hemos vivido el equivalente de cien años de progreso industrial en una década... es imposible continuar aprendiendo como en la edad de piedra, cambiando la piedra esculpida por un video disco. El lema que lancé en Francia, vale todavía: "Dejemos de modificar las materias y animémonos a cambiar a los alumnos". Empecé a brindarles claves: "Bioenergía Revelada" explicaba de dónde proviene el supercombustible que necesita la supermente.

Cuando dejé París, no existían todavía la realidad virtual, el compact disc, las imágenes tridimensionales; las computadoras balbuceaban como gigantes mal despiertos. Hoy en día, la dirección tecnológica ya está señalada... pero el aprendizaje no sale todavía de la edad de piedra. Pienso que la evolución futura de la humanidad pasará por la creación de algo que llamé dos décadas atrás: "robot hipnótico", hoy lo llamaría: "sistema de inteligencia artificial que emplea la
hipnobioenergía para llevar al máximo los rendimientos humanos". Estoy convencido de que en pocos años, aparecerá un aparato, tal vez un nuevo tipo de terminal de computadora, o un casco extraño, seguramente algunas cabinas franquiciadas que partirán de Silicon Valley o de Seúl, e invadirán los shoppings de todo el planeta. Son cabinas en las cuales nos instalaremos confortablemente, y aceptaremos dejar guiar nuestro cerebro por un sistema computarizado. ¿Me permite una confidencia? Ya disponemos en nuestro laboratorio de la tecnología indispensable y del know how, tanto en lo relativo a la hipnosis, cuanto a la bioenergía; tenemos los medios cibernéticos y podemos programar sistemas pedagógicos hipervelos o una reeducación psicosomática relámpago. ¿Qué falta? Coraje. El lector, ¿tendrá el coraje de ir a despertar al superhombre que duerme en él? Espero que sí. Nuestra humanidad, ¿tendrá el coraje de enfrentar la superrevolución social que provocará, el acelerar todos los aprendizajes, resolver a gran velocidad problemas insolubles, reestructurar corporaciones, resolver los problemas sociales provenientes de la falta de educación, cambiar las costumbres generadores de enfermedades, globalizar más allá de lo imaginable? Confío en que sí. Hemos inventado la televisión y hemos modelado la humanidad actual con ella. Pregunto: ¿qué gran corporación o estado será el primero en acometer esta nueva revolución que prometo? Espero su llamado.